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SUSTANCIAS PSICOACTIVAS

 

 

Alcohol/ Éxtasis/ Cocaína/ Marihuana/ Basuco/ Benzodiacepinas/ Hongos/ Popper/ LSD/ Anfetaminas/ Ketamina/ Heroína/ Tabaco/ Inhalables/ Bebidas Energizantes/

 

 

 

BASUCO¿QUÉ ES?

 

 ¿QUÉ ES?

 

Es una droga que se produce al calentar el clorhidrato de cocaína con bicarbonato sódico y agua. El resultado: una cocaína que se puede fumar y que es mezclada con diversos materiales nocivos para hacerla rendir, como polvo de ladrillo, arena, tiza, talco, y diversas sustancias tóxicas. Esta es la razón por la que el basuco, originalmente en forma de gránulos de color blanco amarillento, es al final una mixtura de color y textura imprecisa.

 

En Colombia, el consumo de basuco ha sido relacionado con escenas imborrables de deterioro social. La mayoría de notas periodísticas de la última década han resaltado historias de ciudadanos que habitan o frecuentan sitios de la ciudad como “Cinco Huecos”, “La L” o “El Bronx”, lo que ha llevado a creer que esta droga es de consumo exclusivo de indigentes, delincuentes y trabajadoras sexuales. Esto ha contribuido a aumentar la estigmatización que se tiene de estos grupos poblacionales, e igualmente grave, ha impedido tener la comprensión adecuada de las problemáticas de abuso y drogodependencia que se presentan en la población colombiana sin distinción de edad, sexo o clase social.

 

Su bajo costo y su abundante oferta en el mercado de las drogas del país, constituyen factores que han incidido en el incremento de su consumo.  

 

 

¿CÓMO SE CONSUME?

 

Esta droga conocida con diversos apelativos como “susto, zuco, pistolo” y su forma de presentación para la venta en “bichas”, se consume fumándola en cigarrillos (“soplar”), mezclándola con tabaco, en pipas (“carro”) o aspirando el humo tras calentar la droga en papel aluminio.

 

Precisamente, el nombre del basuco en inglés (crack) se deriva del sonido que produce la ruptura de los cristales al calentarse para ser fumado.

 

Aunque el basuco es una droga barata por su fácil elaboración a partir del clorhidrato de cocaína, y por el sistema de rendido que permite el hecho de mezclarla con otros materiales, su dependencia suele ser costosa por la cantidad de dosis que deben ser consumidas por los breves efectos que produce.

 

 

¿CÓMO ACTÚA?

 

El basuco es un estimulante que actúa sobre el Sistema Nervioso Central (SNC), produciendo efectos intensos en la experimentación de las sensaciones gratificantes y en los niveles de activación de la persona.

 

El efecto inicial posterior al primer cigarrillo se da de forma inmediata y rápida. La persona experimenta una euforia inicial acompañada de una hipervigilancia (la persona esta muy pendiente de cada estímulo que se presenta a su alrededor) e hiperactividad (continuo movimiento e incapacidad de permanecer quieto).

 

Sin embargo, esta sensación tiene una duración muy breve (2 a 3 minutos) después de la cual, la persona experimenta sensaciones de ansiedad generalizada (sensación de sentirse perseguido o amenazado por cualquier elemento de su entorno), entumecimiento de la boca, sensación de quemadura en los ojos, sudoración excesiva, escalofríos, fuertes palpitaciones, temblor en el cuerpo, vértigo, dolores de estómago y la cabeza. Esto genera un gran sufrimiento para la persona que lo consume ya que tratará de consumir la sustancia rápidamente y en  mayores cantidades para evitar el malestar que causa la ausencia de esta droga en el organismo.

 

Ejerce influencia sobre el sueño, el apetito y se relaciona también con los estados de ánimo, las emociones y los estados depresivos. Afecta el funcionamiento cardiovascular (arritmias y taquicardias) y regula la secreción de hormonas como la del crecimiento. También se asocia su consumo con desequilibrios mentales como la esquizofrenia, el autismo, el trastorno obsesivo compulsivo, estados agresivos, ansiedad.

 

 

DEPENDENCIA

 

El dependiente termina aislado de su entorno social, laboral y familiar por una razón muy clara: difícilmente el basuco permite un uso recreativo y esporádico, pues el consumidor, llevado por las vertiginosas y potentes subidas y bajadas, necesitará un nuevo consumo con mucha rapidez. De esta manera, la vida se organiza en razón de la adquisición del basuco y de sus consumos, realizados en su mayoría en solitario, en habitaciones de hotel o entornos marginales.

 

El basuco produce tanto dependencia física como psicológica. La primera se evidencia por la búsqueda reiterada de las sensaciones producidas por el consumo, lo que provoca que el organismo disminuya su capacidad natural para sentir ese tipo de sensaciones en ausencia de la droga. La persona necesitará dosis mayores de basuco para sentir los efectos iniciales.

 

En la dependencia psicológica, se hace un uso emocional de la sustancia, es decir, se le atribuyen facultades a la droga que no tiene, lo que lo hace depender de su consumo para poder vivir.

 

 

CONSECUENCIAS DE LA DEPENDENCIA

 

La ausencia o disminución de basuco provoca en la persona consecuencias desagradables que sólo se apaciguan si es consumida de nuevo dicha droga. El dependiente sufre de constantes depresiones, insomnio, irritabilidad y cansancio.

 

Como ya se mencionó, el cuerpo absorbe rápidamente el basuco (tarda 10 segundos en llegar al cerebro) por lo que expone a la persona potenciales sobredosis que pueden desencadenar en paros cardíacos o respiratorios y otros trastornos cardiovasculares. Son evidentes las secuelas que deja el basuco en el sistema respiratorio por inhalación de la misma sustancia y los demás productos de la combustión.

 

A nivel emocional el desasosiego se convierte en un estado permanente, en el que los cambios abruptos de los estados de ánimo son la constante. La oscilación entre agresividad, la indiferencia, el aislamiento, la tristeza y la depresión caracterizan la vida emocional de la persona dependiente del basuco.

 

De igual forma, el dependiente al basuco está sujeto a la alteración de la percepción de lo que ocurre en su entorno, y, por ende, a valorar de forma errónea su realidad. Así, puede percibir mayor agresividad en la gente que lo rodea de la que en verdad existe.

 

El sufrimiento no tiene límites ya que poco a poco se ve relegado de las actividades de una vida normal, alejado de las posibilidades de crecimiento personal y productivo, de su familia y círculo de amigos. Debido a la entrega de reiterados consumos se puede llegar a transgredir todas las áreas de la vida personal. De ahí que realidades como la ruina económica, comportamientos agresivos hacia sus seres queridos, incurrir en actos delictivos, habitar en lugares marginales… constituyan factores comunes entre los dependientes de esta sustancia.

 

Al consumidor no le interesa sino conseguir dinero para comprar las “bichas”, que consume rápidamente. En general un consumidor de basuco tiene la sensación de que su vida vale lo que una papeleta de basuco. 

 

 


  © 2004, Derechos reservados por FundacreSer

 

 

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